
El pintoresco pueblo de Agulo anclado en un anfiteatro
rocoso y continuamente mirando al mar se ocupa, en la
actualidad,de la rehabilitación y acondicionamiento de
viviendas rurales, que posibilitará en los próximos años,
que localidades como Agulo, cuyo potencial económico es
limitado, puedan ver su municipio mejorado en todos los
ámbitos ya que una mayor afluencia de visitantes incidirá
en el desarrollo económico local. Es importante también el mantenimiento
de los cultivos autóctonos que permiten la conservación del paisaje.En su meseta se encuentra el centro de visitantes del Parque Nacional de Garajonay que cuenta con un museo etnográfico, talleres artesanales de alfarería, telares y talla de madera y una sala de proyecciones donde se sirven vídeos del parque.
CULTURA POPULARPara San Juan, y asimismo en San Pedro, se desarrollan los tradicionales piques de Agulo. Estrofas improvisadas se cruzan entre los vecinos de Las Casas y La Montañeta, los dos núcleos de población próximos, compitiendo en sátira y buen humor. Con la música del Baile del Tambor y un pie de romance, se suceden los piques, con estrofas fijas y mayormente improvisadas.
El 25 de Abril, en la festividad de San Marcos, se hacen hogueras de madera de sabina, rivalizando los asistentes a la hora de saltar sobre ellas.
25 de Abril, San Marcos Evangelista.
24 de Septiembre, Nrta. Sra. de Las Mercedes.
ASPECTOS GEOGRÁFICOSEl más pequeño, en superficie, de los municipios gomeros, supone un delgado triángulo que tiene uno de sus vértices en el centro de la isla, y los otros dos en la costa norte. Queda enmarcado entre dos valles y municipios de Hermigua, al oeste, y Vallehermoso, al este.
A diferencia de otros núcleos de población de la isla, las casas aparecen
agrupadas en tres grupos principales y rodeadas de plataneras. Cerca de la
costa se encuentra el pequeño caserío de Lepe.
La situación y la topografía son las más aptas para aprovechar la húmeda influencia de los alisios. Al margen del sector costero, las zonas altas registran totales pluciométricos anuales que llegan alcanzar los 738 mm. Ello, junto con las condiciones idóneas del terrreno, han inducido a la construcción de un par de presas. Aprovechando estos importantes a portes hídricos, aparece una extensa área de monteverde, que en amplios sectores ha dejado paso a las parcelas de cultivo.